Ya con el título te puedes hacer una idea de qué va este rollo que voy a soltar tipo confesionario virtual. Por lo pronto adelanto que tras comer como si nada me importara y siguiendo el ejemplo de la típica modelo escultural de esas que dicen “yo como de todo pero a mi nada me engorda” tengo que decir que en tres años mi peso ha cambiado la primera cifra (todavía tiene 2) así que me he convertido en una mujer piramide. Y tú si sigues zanpando bollos, palmeras y grasas monosaturadas, polisaturadas, bebidas azucaradas, refrescos varios… puedes llegar a convertirte en algún tipo de las siguientes mujeres: Hay varios tipos de mujer, pasemos a describir cada una y cómo identificarlas:
Mujer Piramide: las caderas superan en anchura a los hombros, situaté a 10 metros y une tus dedos índice en forma de V invertida y cierra con los pulgares. Coloca la punta encima de su cabeza el hueco será rellenado por el cuerpo de ella haciendo homenaje a la frase “be water my friend”. Se adapta a la perfección.
MUjer botella: la misma anchura de hombros, cintura, cadera y piernas. Con una botella de vino peleón situaté a 10 metros y coloca la botella frente a ella. Los mismo “be water my friend”.
Mujer corcho: Ancha de pecho, incompresiblemente se le mete el vientre hacia dentro y sobresale la cadera. Coge un corcho de botella de champán, otra vez a unos metros, estira el brazo y sujeta el corcho con el dedo índice y pulgar, cierra un ojo. ¿Te cabe? pues eso, ya sabes.
Mujer gallina: Ancha de pecho, igual anchura de cintura y cadera, culo prominente (en esta tipología puede ocurrir que el culo sea plano, da igual sigue siendo mujer gallina pq conserva el resto de características ) y luego estilizadas piernas delgaditas. Esta es más complicada. Coges una gallina, situaté a unos metros, que se ponga de lado (la mujer) estira los brazos con la gallina bien sujeta, coges la gallina por las patas. ¿la ves?.
Hace dos semanas me encontré rodeada de gente que hacía la dieta de la zona (recomiendo ese artículo), me miré al espejo y ví que el invierno había hecho estragos, el tiempo se me había echado encima y era un poco tarde para empezar con la operación bikini… Aún así le eché valor y empecé “mi dieta”. Los saquitos de grasa que rellenan mis piernas me recuerdan cada vez más a los canelones rellenos de arroz por lo de los bultitos de celulitis acumulada gracias a la bollería industrial que me encanta y que está repleta de grasas hidrogenadas, eso es malo… a parte de rellenarme ha disparado mi colesterol. Así que me he dicho, una dieta pesándolo todo como que no me veo capaz… voy a dejar el azúcar y todo lo que lleva azúcar. La primera semana ya tengo sintomas de yonki y no sé si seré capaz, dudo de mi y el resto no me ayuda mucho pq nadie confia en que dure más de tres días… Supero la primera semana a duras penas mi cuerpo pide azúcar a gritos y me veo casi en proyecto hombre. Sigo adelante, estoy entrando en la semana 3ª y la verdad que el esfuerzo ha dado su fruto unos 400 gramos menos. Para animarme busco el apoyo de otras personas que están en esto de adelgazar, hablo con mi cuñado q está en la dieta de la zona super de moda en estos tiempos… Me tranquiliza saber que hay otros peor que yo, haciendo virguerías para hacer un menú decente de cosas como tres tazones de lechuga, 6 pistachos y 3 espárragos. Seguimos adelante en tres semanas veremos si sólo con abandonar el azúcar y mis queridas grasas hidrogenadas reduce mis orondos muslitos de canelón de arroz.